Manual del saboteador – Por qué no puedes conseguir lo que quieres

Por qué no consigo lo que quiero¡Hey! Vuelvo por aquí con una idea que llevo como una semana en la cabeza y que se va acrecentando. No sé si es que al tenerlo en la cabeza me fijo más o simplemente que se han alineado los planetas para que vea la luz.

La cosa es que tengo un amigo (bueno, conocido, que ahora a cualquiera con quien hablas más de 5 minutos lo llamamos amigo) que tiene un sueño oculto, algo de lo que le encantaría vivir. Pero no lo hace.

Creo que intentó algo pero no tuvo suerte con su socio y esto que nos pasa, que según pasa el tiempo la emoción inicial de un proyecto se desvanece. De hecho, si eres lector habitual me imagino que te pasará lo mismo. Cuando empezaste con este blog estabas emocionado, motivado… y ahora las obligaciones te abruman. No te dejan hacer lo que quieres.

Tú, yo, tu vecina del segundo.. todos somos inconstantes. Lástima. Porque mi amigo se conforma con trabajar de algo que es temporal, tiene meses de paro completo y encima no le gusta. Se conforma pero sabe que no le gusta. Pero ahora no le echa lo que hay que echarle por cambiar esa situación.

Está saboteando su propio sueño.

Empezando una lista…

uuh sabotear, qué palabra tan lúgubre me he sacado de la chistera para darle bombo a algo que tú ya sabes: somos unos miedicas. La verdad es que es miedo, es desánimo… Y con desánimo me refiero a que no llegan las cosas como queremos. Inmediatamente. Quiero abrir un negocio y que el dinero me inunde desde el minuto uno.

Pero claro sé, que eso no es posible y pasa un mes, pasan dos… y cierro el p*** negocio que me tiene hasta los coj**** y encima me hace perder dinero cada día que lo abro. Y encima me tiene nervioso porque deberá funcionar, en mi cabeza sonaba muy bien cuando lo pensé…

Y así es, las cosas cuestan tiempo. Hay que mantenerse estoicos y hacer acciones que poco a poco te lleven al punto que tú quieres. Y con esto no quiero decir lo mismo que los gobiernos: emprende, que emprender es la solución. Es evidente que no todo el mundo puede vivir así. Con eses estrés, con esa incertidumbre de si este mes llegará al mínimo sueldo que esperaba o habrá que esperar otro mes a ver si hay más suerte…

Suerte, no se trata de suerte. Se trata de trabajo. De hacer las cosas bien, de buscar y moverse para que las cosas pasen. Lo de que se alinean los planetas es otra cosa. Pero volviendo al tema, sé que si mi amigo quiere entrar en ese sector debe de dejar el sector en el que está, que es totalmente distinto. Sentarse y ver qué opciones tiene de entrar en ese sector. Escribir las distintas opciones de aquellos trabajos que le encantaría hacer en una libreta (Hazlo tú también).

Y de esta lista ver qué sacrificios hay que hacer. Tal vez sea buscar todas las empresas, seleccionar las mejores y plantarles un currículum y una carta de presentación increíbles que vayan dirigidos a esas empresas. Que sean lo que esas empresas quieren leer.

Tal vez sea montar un negocio y buscar la financiación. O tal vez sea estudiar tal máster (aunque no soy muy fan de estudiar toda la vida, estamos sobrecapacitados y con más títulos de los que necesitamos) o tal oposición.

Y luego de saber qué requisitos de entrada necesitas, también deberás saber cuántas fases previas a llegar a él hay.

La importancia de marcar hitos y tiempos

Si quiero un trabajo de camarero, tengo ya la experiencia y sé dónde buscar la cosa va a estar fácil. Pero si quiero tener un puesto medio dentro de una empresa tal vez me hagan pasar una serie de meses de prueba o me hagan estar en una posición inferior un tiempo. O peor, puede que para montar un negocio tenga que ahorrar primero y tenga que marcharme del país a buscarme un trabajo que me dé para ahorrar lo suficiente.

O puede que decida formarme pero no abunde el dinero y tenga que trabajar unas pocas horas al día para poder seguir subsistiendo. Tienes que conocer qué te va a costar conseguir lo que quieres y de ahí planificarlo, estar seguro de lo que quieres. No ir divagando o esperando a que llegue la respuesta mientras tú mismo aún no te has atrevido a plantear la solución.

Y no venirse abajo por el camino. En esta lista de opciones que acabas de escribir ahora puedes ponerte una fecha tope. Por si eres de esos que se deshinchan en el camino. Tienes que saber cuánto va a durar este rumbo. Pues igual vas a estar 3 meses, 6 meses… Dependiendo de lo que sea. Un tiempo en el que tengas dinero para ir tirando y además le des tiempo a florecer a lo que quieres que salga. A ver si en un mes ya estás pensando que ya llevas esperando demasiado.

Todo debe de estar planificado, saber de dónde entrará el dinero: sea de ahorros, sea de tu trabajo, sea de un trabajo extra… Y con eso, subraya en color amarillo chillón las opciones que quieres. ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Aquello que más te motiva? ¿Aquello que piensas… Cómo me paguen por esto es que son gili****** (Cuánto taco hoy,no?)

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¿Y este blog qué?

Porque… ¿Cómo crees que nació este blog? Pues al igual que mi amigo me apetecía mucho hacerlo pero no lo hacía. Hasta que hace un año se puso la idea en mi cabeza y me lancé. Y la verdad es que me divierte bastante.

Asi que, ¿Por qué no dejas de sabotear aquello qué realmente quieres hacer?

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